Cada mes, el SEPE hace públicos sus datos sobre lo que denomina “paro registrado” al basarse exclusivamente en las personas inscritas como demandantes de empleo.
Tras las reformas emprendidas por los ministros de Trabajo Joaquín Almunia en 1985 y Jesús Caldera en 2008, no son “parados registrados”:
- las personas inscritas que buscan un trabajo eventual que no dure más de tres meses, un empleo de jornada reducida o inferior a 20 horas semanales
- los solicitantes de empleo para el extranjero o a domicilio,
- quienes se inscriben porque se lo exigen para entrar en un proceso de selección específico,
- los estudiantes menores de 25 años,
- los demandantes de primer empleo,
- los asistentes a cursos de formación,
- quienes rechacen acciones de inserción laboral,
- trabajadores agrarios subsidiados,
- los fijos discontinuos o parte de los trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo.
Estas dudosas prácticas que rebajan la cifra de personas desempleadas en el Estado español fueron criticadas por líderes del PP en su función de oposición al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque tras su victoria electoral se han encargado de defender la forma en que se elabora la estadística. Efectivamente, los propios datos que no computa el SEPE, sumados a los que esconde, hacen que la cifra que ofrece sea actualmente mucho menor que la de la Encuesta de Población Activa.
La EPA, que publica sus resultados trimestralmente, se elabora en base a una encuesta telefónica a 65.000 hogares. Su carácter de encuesta relativiza los datos en comparación con los del SEPE, pero tiene mayor grado de aceptación que la segunda dadas sus características, homologadas a nivel de la UE.
La encuesta no excluye a los trabajadores ‘en negro’, ya que sólo pregunta si existe actividad laboral, sin distinguir entre afiliación o no afiliación a la Seguridad Social. Así mismo, la encuesta no indaga sobre la inscripción o no en el SEPE.
Como consecuencia, la cifra de desempleados ofrecida por la EPA es más alta que la del SEPE.
la EPA también tiene su definición particular de las personas en paro. Según su concepción, parado es quien “busca empleo activamente”, independientemente de que esté o no inscrito en el SEPE. Entre otras personas desempleadas que no computan como tales, están:
- quienes declaran que no buscan trabajo porque “cree que no lo va a encontrar”,
- los afectados por una regulación de empleo,
- quienes cuidan niños, enfermos, discapacitados o mayores,
- quienes se dedican a las tareas del hogar,
- los discapacitados que sí pueden trabajar pero creen difícil conseguirlo
- y quienes tienen otras responsabilidades familiares o personales.
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